Terapia Focal para el Cáncer de Próstata

La “terapia focal” para el cáncer de próstata significa tratar el cáncer en un área específica de la próstata en lugar de toda la glándula. La terapia focal puede realizarse utilizando diferentes técnicas o fuentes de energía, tales como cryotherapy, high-intensity focused ultrasound (HIFU), o ablación con láser.1

La idea de la terapia focal es que es posible tratar las células cancerosas en un solo lugar lo suficiente para controlar el cáncer mientras se minimiza el daño que lleva a los efectos secundarios de urinario, sexual, y intestinal.1 Muchos médicos piensan que este enfoque de tratamiento es prometedor.2 Sin embargo, la terapia focal todavía se considera experimental. Una de las razones es que no existen estudios a largo plazo que comparen la terapia focal con tratamientos establecidos como la radioterapia o la prostatectomía radical.3

¿Cómo funciona la terapia focal?

En la mayoría de los casos, el cáncer de próstata es una enfermedad “multifocal”.2 Este término significa que las células cancerosas se encuentran generalmente en varios lugares diferentes a lo largo de la próstata. La idea detrás de la terapia focal es que su médico pueda encontrar y tratar el área con el cáncer más agresivo .1,4 Esta área se llama la “lesión índice”. Puede ser la lesión más grande o la lesión con las células más anormales. La lesión índice es más probable que cause metástasis en el cáncer.4 Su médico identificará la lesión índice a través de una biopsia y una resonancia magnética.2,4

Una vez que la lesión objetivo ha sido identificada, existen diferentes maneras de destruir las células cancerosas. La crioterapia utiliza temperaturas frías de congelación para matar las células cancerosas. HIFU utiliza ondas sonoras de alta intensidad dirigidas al tumor. La ablación con láser destruye las células cancerosas usando un rayo enfocado de radiación electromagnética.1

La terapia focal usualmente deja algo de cáncer sin tratar.2 El cáncer sin tratar es monitoreado para detectar cambios, como lo sería con la vigilancia activa.4,5 Por esta razón, la terapia focal ha sido usada para tratar el cáncer de bajo riesgo, como una alternativa a vigilancia activa >.5 Más recientemente, ha sido usada para tratar el cáncer de próstata de riesgo intermedio como una alternativa al tratamiento radical.2,4,5 La Red Nacional Comprensiva del Cáncer recomienda la terapia focal (criocirugía o HIFU) sólo si el cáncer regresa (recurre pero no se ha diseminado) después de radioterapia.3 La NCCN no recomienda las terapias focales como primera línea de tratamiento para el cáncer de próstata.3

¿Qué muestra la investigación?

Una revisión sistemática es una forma de comparar y combinar los resultados de varios estudios pequeños. En 2014 se publicó una revisión sistemática de 43 estudios a corto plazo de terapia focal.5 Esta revisión incluyó datos de 2.232 hombres tratados con terapia focal como primera línea de tratamiento. Sus resultados mostraron que después de la terapia focal:

  • Entre el 83% y el 100% de los hombres ya no tenían cáncer “clínicamente significativo”. El cáncer clínicamente significativo es el cáncer que es probable que afecte la calidad o la duración de la vida. Estos resultados se observaron en 202 hombres que se sometieron a una biopsia de rutina después del tratamiento.
  • Hasta un tercio de los hombres necesitaron tratamiento focal de seguimiento.
  • La continencia sin almohadillas varió de 95% a 100%, dependiendo del estudio. Las tasas libres de fugas fueron del 83% al 100%.
  • fueron los efectos secundarios más frecuentes del tratamiento. La frecuencia de retención urinaria e infecciones del tracto urinario fue de 0% a 17%, dependiendo del estudio.
  • Del 54% al 100% de los pacientes reportaron tener una función eréctil suficiente para la penetración después de la terapia focal, con o sin medicación.

Esta revisión también incluyó a 115 hombres tratados con terapia focal para el cáncer que regresó después de la radioterapia. Es difícil sacar conclusiones de este pequeño número de hombres. Sin embargo, sus resultados mostraron que después de la terapia focal:5

  • Del 90% al 92% de los hombres ya no tenían cáncer clínicamente significativo. Estos resultados se observaron en hombres que se sometieron a una biopsia de ultrasonido transrectal de rutina después del tratamiento.
  • Hasta el 41% de los hombres necesitaban tratamiento adicional (de rescate).
  • Del 5% al 20% de los hombres fueron diagnosticados con cáncer metastásico.
  • La continencia sin almohadillas osciló entre el 87,2% y el 100%, dependiendo del estudio.
  • 29% a 40% de los pacientes reportaron potencia después de la terapia focal.

Áreas de investigación futura

Un gran ensayo aleatorio clínico es una de las mejores maneras de comparar diferentes enfoques de tratamiento. Los ensayos clínicos aleatorios deben planificarse cuidadosamente y pueden pasar años hasta que se obtengan los resultados. Hasta ahora, este tipo de estudio no se ha realizado para comparar la terapia focal con la radioterapia, prostatectomía , o la vigilancia activa.

Los estudios a largo plazo proporcionarán información sobre la eficacia de la terapia focal en el control del cáncer a lo largo del tiempo.5 También es importante medir cómo se compara la terapia focal con la terapia de glándula entera en términos de efectos secundarios y calidad de vida.

Otras cuestiones importantes para la investigación futura son:

  • ¿Qué pacientes deben ser tratados con terapia focal?
  • ¿Cómo se comparan las diferentes terapias focales entre sí?
  • ¿Cuál es la mejor manera de monitorear el cáncer no tratado después de la terapia focal?